Si lleva leche… ¿Lleva lactosa?

Productos sin leche y productos sin lactosa, dos formas distintas de afrontar la lista de la compra

Vas al súper a hacer la compra para la familia entre los que se encuentra un miembro intolerante a la lactosa.  Le acaban de diagnosticar a tu hijo esta intolerancia y, por tanto, la confusión y desconcierto se ha apoderado de toda la familia. Así pues, vas leyendo detenidamente la composición de cada alimento que tenías en la lista de la compra. Coges un yogurt y chequeas los ingredientes y alérgenos que lleva. Lees que lleva leche pero, no lactosa. Tu primer pensamiento… “¿Cómo puede ser? ¿La lactosa no es leche? ¿Si lleva leche llevará lactosa? ¿Debo elegir un producto sin leche?

Cuando nos iniciamos en una alergia o intolerancia alimentaria, esta situación es muy frecuente y no por ello debe producirnos más inquietud de la cuenta. Sin duda hay mucha confusión con la alergia a la proteína de la leche y la intolerancia a la lactosa. Son dos cosas distintas. Las principales proteínas de la leche son la betalactoglobulina y caseína. Y por su parte, la lactosa es el azúcar de la leche. Por eso, acaba con el sufijo –osa. Como la fructosa es el azúcar de la fruta, la maltosa el de la malta, o la sacarosa (el azúcar común) que se obtiene de la caña de azúcar o de la remolacha.

Las personas alérgicas a la proteína de la leche debéis retirar de vuestra dieta todo lácteo y leche. Esto es porque no pueden estar presentes las caseínas y otras proteínas lácteas, pues son el alérgeno al que reacciona su organismo. La gama de productos sin leche es enorme, compruébalo en nuestros supermercados o en la tienda online.

Mientras que los intolerantes a la lactosa, tenéis deficiencia de lactasa que es la enzima encargada de procesarla y vuestra dieta consiste en retirar la lactosa de su alimentación. No es necesario que retires la leche ni los lácteos, pues así puedes beneficiarse de las propiedades de los mismos. Por ejemplo, el calcio o, en el caso de los yogures, los probióticos que un postre vegetal no los lleva de forma natural.

Por tanto, sí pueden existir lácteos sin lactosa porque sólo hay que retirarle ese azúcar. E incluso, pueden quedar residuos sin que por ello afecte al cuidado de la alergia. En Europa se certifica como “sin lactosa” aquellos productos que contengan menos de 0,1 gramos de lactosa por cada 100g del producto. En nuestro supermercado todos los productos que contengan el icono “sin lactosa” cumplen este requisito.

En nuestra web www.alervita.com diferenciamos estas dos patologías con el logotipo rosa para “sin lactosa” y el logotipo azul para “sin leche”. Recordad que este sábado, primero de mes, todos los productos tienen un 5% de descuento extra.

Dentro de los lácteos sin lactosa, lo más difícil de encontrar es… la mantequilla. La de la marca MinusL es sin lactosa pero con proteína de leche. Es decir, es mantequilla, mantequilla y mantiene su sabor frente a una margarina vegetal.

No queremos cerrar este post sin adjuntar este artículo que la revista Senior en su número de Mayo ha dedicado sobre la dieta SIN LACTOSA en el que además de explicar de forma breve, concisa y clara esta intolerancia y las precauciones importantes a tomar, destaca una serie de productos, entre ellos la mantequilla que acabamos de mencionar.

Y recordaros que hoy empieza SalAia 2014. Visita su web para investigar ponencias, talleres y actividades sobre sin leche o sin lactosa.

Nada más ya que desearos… ¡Feliz dieta! ya sea sin lactosa o sin leche.

Tags: , ,

Comentarios

You must be conectado como to post a comment.