Artesano. Como antes. Recuperando sus valores más nobles.

¿Quieres saber de qué estamos hablando?

Fuente: http://www.extrapernil.com/indexCAST.asp

De jamón que sabe a jamón, del que nos evoca el que nos ponían en los pueblos cuando íbamos de niños que no contenía nada más que jamón e ingredientes naturales (sin sabores añadidos ni aromas artificiales ni trazas de alérgenos, únicamente con aquellos propios y naturales del producto). Y sin duda, del que sea resultado de un proceso de elaboración artesano, minucioso y reposado, el secreto para poder gozar de un producto tan simple y básico como el jamón cocido.

Todas estas condiciones forman la personalidad característica de la casa Erre de Vic que rescata el jamón cocido y curado artesano para devolvernos el sencillo y exquisito placer de comer jamón. ¿Su filosofía? Saber esperar elaborándolo pacientemente para ofrecer un alimento de textura firme y elegante, con una carne más hecha, con más proteína y más gusto. Al proceso artesanal, unen la innovación para desarrollar nuevas maneras de degustarlo.

La misma filosofía, valores y dedicación para elaborar sus demás productos. Salchichas de Frankfurt, patés de jamón en picadillo, pavo y pasta fresca, todos tratados con la máxima exquisitez. Su pasta fresca Pastassana cuenta con el premio Innoval 2012 del Salón Internacional de Alimentación Alimentaria por no contiener gluten ni otros alérgenos excepto el huevo.

Un proceso de elaboración reposado

Que comienza adquiriendo ediciones limitadas de carne de elevada calidad que garanticen rigor respecto a la trazabilidad. En su taller separan el hueso de la carne y comienzan con el reposo de cada pieza. La cual después del masaje, pasa por un dilatado proceso de maceración, sin sabores añadidos ni aromas artificiales.

Después, el frío y el silencio se hacen señores de las cámaras, donde se deja reposar la carne, no hay prisa, hasta que emerja su color rosado y gusto tan característicos. Una sinfonía de aromas y su buena estructura, es la virtud serena de un largo reposo.

Por último, cada pieza se cuece al baño maría manteniendo la lentitud artesanal.

El resultado, un producto delicatessen: el jamón cocido-curado.

Sana gastronomía

Cuidan los detalles para que degustar una pieza se convierta en una deliciosa experiencia sensorial. Y con la tranquilidad de disfrutar de una gastronomía saludable y segura. Para mejorar la seguridad y la ética alimentarias facilitan una tabla de alérgenos en la que consultar los ingredientes que componen cada alimento.

Su jamón cocido-curado es rico en ácidos oleicos (protectores contra el colesterol y los triglicéridos) y antioxidantes naturales. Un jamón que no enmascara la naturaleza y es apto para celíacos ya que no contienen trigo, personas alérgicas a la lactosa e intolerantes al huevo. Y además, con tan solo 104 kcal por cada 100 gramos.

Por último y volviendo al comienzo de nuestro post…

Sea quizás porque hoy más que nunca estamos sensibilizados con la alimentación ya que deseamos cuidarla a través de productos más naturales, o porque los términos “artesano” y “como antes” ya en sí mismos evocan calidad y dedicación… Sea como sea, pero sin duda, la auténtica charcutería que recupera el sabor y la frescura sin aditivos es una tendencia que ya no tiene marcha atrás.

Fuente: http://www.extrapernil.com/indexCAST.asp

Y tú ¿estás de acuerdo con esta conclusión? ¿Vives también estos valores? ¡Cuéntanos!

Tags: , , ,

Comentarios

You must be conectado como to post a comment.